Las guerras de estrellas
en galaxias distantes,
batallas entre planetas
de distintos sistemas solares,
conquistas celestes
con armadas de estrellas fugaces,
pedazos de cielo
cayendo al suelo
como gotas de agua
en lluvias torrenciales.
Todo se calmara
si la luz de la luna
cayera sobre tu sonrisa.
En ese entonces es que el cielo
se tranquilizaría,
incluso el sol saliera en plena noche
sin poder esperar su turno para verte.
