La verdadera enfermedad no es el virus. Sí, vivimos una pandemia bajo su sombra pero esto era evitable, o al menos no tuvo que haber durado tanto. No, lo que hemos aprendido o más bien re- pues ya se sabía, es que la verdadera enfermedad no es el virus, sino la ineptitud de la gente. … Sigue leyendo La plaga de la pandemia
Etiqueta: escrito
Tanto tiempo
Hace tanto tiempo que no me doy un momento para no hacer nada y acostarme a mirar el techo. Pero aquí me encuentro ahora, de milagro, velando los destellos del relieve en la pintura como si fueran estrellas. Aquí estoy ahora, pensando en todo un poco antes de que comience el año, que poco tiempo … Sigue leyendo Tanto tiempo
¿Qué quieres?
¿Qué quieres de mí ahora? ¿Otra vez, otra semana otro escrito? Pues aquí está… Sí, lo sé, me retrasé de la fecha límite y pido disculpas por ello aunque nadie me lo reclame; estaba muy ocupado pensando en qué escribir como para en realidad sentarme a hacerlo. Hay veces que el calendario es más cárcel … Sigue leyendo ¿Qué quieres?
Torre de babel
Esa infernal torre de babel, y los malditos que la idearon y nos jodieron al resto. Desde su colapso lo único que ha habido es confusión y pendejadas. Un hola no es un hola a menos que lo digas a mi manera, o tu manera o la suya dependiendo de en dónde estés parado. Ya … Sigue leyendo Torre de babel
Arcoíris
Como una sonrisa al revés pero que sigue siendo sonrisa, un arcoíris se asoma por entre las nubes y te recuerda que no hay mal que por bien no venga y que posterior a cada lluvia vuelve a salir el sol. De las pocas cosas en este mundo que no hace mucho más allá de … Sigue leyendo Arcoíris
Blanco
No hay nada como levantarse al mediodía un domingo, y saber que se puede seguir durmiendo.
Verde
Un contratiempo es solo un buen cuento para contar cuando llegues a donde vas.
Morado
Jamás en mi vida me había sentido tan feliz haciendo el ridículo, hasta la primera vez que tú me sacaste a bailar.
Rosa
Diría que fue su sonrisa, algún amor a primera vista, pero la verdad es que no me llegué a enamorar hasta que estuve adentro de ella.
Rojo
“Te odio, vete.” le dije tras ojos aguados sin saber por qué lo dije, pero sin querer que me dejara sola y segura de que jamás había amado a alguien tanto. Él se fue.
