¿Cómo describir el sabor a ti? Aquel santo sabor que me hace salivar al pensarte… El sabor a ti es… es que “rico” no le hace justicia, “sabroso” es redundante, además, no define nada, “delicioso” tal vez, “deleitable” quizás, “primoroso” si delicado fuera, “robusto” si no tan apacible, “exquisito”, “ameno”, “encantador”. Ninguna palabra basta, ningún … Sigue leyendo Santo sabor
Autor: Gabriel Salavarría Tirado
Ron y risas
Aquí me encuentro de nuevo, pensando en tiempos más sencillos que echo de menos. Echo de menos las tardes que pasábamos juntos en la playa hasta que anocheciera bebiendo ron y riéndonos sin tener a dónde ir luego ni pensar en su lo teníamos. Echo de menos los días que buscábamos excusas para vernos uno … Sigue leyendo Ron y risas
¿Qué quieres?
¿Qué quieres de mí ahora? ¿Otra vez, otra semana otro escrito? Pues aquí está… Sí, lo sé, me retrasé de la fecha límite y pido disculpas por ello aunque nadie me lo reclame; estaba muy ocupado pensando en qué escribir como para en realidad sentarme a hacerlo. Hay veces que el calendario es más cárcel … Sigue leyendo ¿Qué quieres?
Torre de babel
Esa infernal torre de babel, y los malditos que la idearon y nos jodieron al resto. Desde su colapso lo único que ha habido es confusión y pendejadas. Un hola no es un hola a menos que lo digas a mi manera, o tu manera o la suya dependiendo de en dónde estés parado. Ya … Sigue leyendo Torre de babel
Arcoíris
Como una sonrisa al revés pero que sigue siendo sonrisa, un arcoíris se asoma por entre las nubes y te recuerda que no hay mal que por bien no venga y que posterior a cada lluvia vuelve a salir el sol. De las pocas cosas en este mundo que no hace mucho más allá de … Sigue leyendo Arcoíris
Blanco
No hay nada como levantarse al mediodía un domingo, y saber que se puede seguir durmiendo.
Gris
Otro día más aquí metido, contando los paneles del techo buscando cómo perder el tiempo hasta que el reloj decida marcar la hora de irme.
Verde
Un contratiempo es solo un buen cuento para contar cuando llegues a donde vas.
Negro
Lo peor no fue el daño hecho, no fue el hecho, fueron los perdones falsos dados para seguirlo haciendo.
Morado
Jamás en mi vida me había sentido tan feliz haciendo el ridículo, hasta la primera vez que tú me sacaste a bailar.
