Ron y risas

Aquí me encuentro de nuevo, pensando en tiempos más sencillos que echo de menos. Echo de menos las tardes que pasábamos juntos en la playa hasta que anocheciera bebiendo ron y riéndonos sin tener a dónde ir luego ni pensar en su lo teníamos. Echo de menos los días que buscábamos excusas para vernos uno al otro así y no hubiera tiempo y hasta cambiábamos planes para hacerlo. Echo de menos los “te veo luego” cuando “luego” en realidad significaba luego y no “de aquí a un mes” o cuidado si más. Echo de menos cuando nos echábamos de menos. Pero supongo que alguna culpa tendré yo sobre mis hombros de ese cambio de parecer, pues a veces yo también digo “hasta luego” sin intención de honrarlo, sabiendo que no haré nada por verte en un mes ni querré hacerlo.

¿Es eso crecer?

Si lo es, no me gusta.

Deja un comentario