Esa infernal torre de babel, y los malditos que la idearon y nos jodieron al resto. Desde su colapso lo único que ha habido es confusión y pendejadas. Un hola no es un hola a menos que lo digas a mi manera, o tu manera o la suya dependiendo de en dónde estés parado. Ya no hay bien y mal, solo tú sí y tú no. Razones sobran para perder la esperanza, la fe. Pero algo habrá aún del sentido humano que permea a través de la era antigua porque si te digo que te amo, genuinamente, me entiendes sin importar si me entiendes; y si genuinamente te mando pa’l carajo, sabrás a qué me refiero aunque no hables igual que yo.
Esa infernal torre de babel, y los malditos que la idearon y nos jodieron al resto…
