Para que estés triste

Vamos, sonríe, que tu sonrisa es muy linda como para que estés triste. Más allá, el día está muy lindo y el cielo se nubla cada vez que la escondes, pues, el sol sale cada mañana solamente para verte a ti y se esconde cada noche a esperar a que vuelvas a amanecer. En serio. Quizás tú creas que es chiste, o hipérbole, y quizás lo sea cuando lo digo de cierta manera, pero eso no lo hace menos cierto. No se trata de lo que es, sino de cómo ello te hace sentir. Por ende, la realidad es que son los pequeños detalles, como tu sonrisa, que hacen tolerable a esta tragicomedia que llamamos vida, aquellos minúsculos momentos que a primera vista no parecen ser nada pero poco a poco se amontonan y hacen que todo valga la pena.

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