Buenos días.
Otra mañana mundana, otra vez sin ti.
Como quisiera haber despertado
a tu lado, o al menos contigo
permanecer aquí.
Lo que no hubiera dado
por apenas despertar, verte sonreír.
Contigo, en tu mirada
es que quiero vivir.
Por ti, por tan solo tú existir,
lo mundano ha ganado un encanto,
porque me recuerda a ti.
Eso sí, sería aún más encantador si estuvieras aquí.
