El número de veces que he escrito de ti en esta libreta compite solo con el número de tragos que he bebido intentando escapar tu recuerdo. Si fueras cualquier persona menos tú, ya te hubiera olvidado luego al primer palo y sin pensarlo me hubiera tirado a otra. Sin embargo, tú tienes algo que, por más que intente evitarlo, siempre termino acostado en mi cama desvelado pensando en las veces que dormíamos juntos. Tú tienes algo que me hace quererte como un adicto quiere heroína, como un soldado herido a la morfina, como un niño a su regalo de navidad, pero la cruel realidad del caso es que los dos sabemos que la navidad no llegará este año. No, porque tú te la llevaste al irte, te fuiste y me dejaste a mí en un invierno eterno sin esperanza de ver la primavera. Lo fuiste todo para mí por un corto tiempo, pero ahora… ahora eres el espectro de un recuerdo, la sombra de un sueño, un cuento que cuento desesperadamente, intentando revivir ese momento.
