Yo creo que anoche todos nos acostamos a dormir tarde, adentrando en los tempranos de la madrugada rendidos insomnios por el resurgimiento de recuerdos antiguos. Pues anoche en conversaciones alentadas por bebidas embriagantes, uno a uno nos vimos cara a cara con fantasmas de cuentos pesados de tiempos pasados que nos dejaron sin palabras. Creo que anoche todos realizamos algo aunque aún no sepamos lo que pueda ser, y que hoy todos estamos subconscientemente contemplando ello e intentando descifrarlo. Anoche, en los rincones más reclusos de nuestros palacios mentales reventaron puertas perdidas en el olvido y se dio paso a una inundación de reflección sobre temas que no habíamos pensado en hace años, revivieron fantasmas de sentimientos escondidos que habíamos presumido superados. Quizás sea solo yo, quizás somos el bonche, pero esa conversación de anoche me dio mucho que pensar.
