Ya, estoy harto de mirarte, cansado de tenerte tan cerca sin tocarte, ya. Lo que quiero hacer es tirarte en la cama y arrancarte, no quitarte, arrancarte la ropa y que se joda si se rompe. Te quiero comer a besos, sentir tu piel erizar bajo mi boca mientras te devoro a lamidas sensuales pero sin prisa, poco a poco es que quiero probar cada pulgada de tu cuerpo con una paciencia que te vuelva loca. Quiero que ruegues por lo que quieres sin parar a pensarlo, para poder dártelo todo y un poco más. Te quiero hacer gritar del placer sin importar sin importar quien oiga, hacerte temblar mientras sudas y beber de ti mientras gimes. Si un artista fuera a pintar la escena, tuviera que usar un rojo frenesí, carmesí profundo que refleje la pasión calorienta del momento. Quiero que luego al encuentro se encuentre el cuarto como si lo hubiera atravesado un tornado bajo techo, y que ninguno de los dos podamos tan siquiera pararnos a intentar recoger el reguero, y que tampoco nos importe.
