Odio y amo sin saber por qué.
Sin poder comprender
el principio ni el fin
de la línea fina entre uno y el otro.
¿Existe alguna distinción entre las dos,
emociones que disparan barajas de
corrientes neuronales idénticas
que ambas nos hacen hacer cosas
estúpidamente bellas
y bellamente estupidas?
Mientras más siento,
más quiero olvidar
pero por más que trate
no te dejo de pensar.
Ello me causa dolor y sufrimiento
el cual nunca he sentido,
pero prefiero doler por ti
que encontrarme bien sin ello.
