Nunca sonreiré de nuevo
jamás,
o hasta que te sonría a ti.
Porque luego a conocerte
no hay nada más
en el planeta
por lo que valga la pena
sonreir.
Quisiera que supieras
el efecto que has tenido en mí,
pero no te lo sé ni
comenzar a decir.
Lo que sí sé es que,
de ahora en adelante
todas mis sonrisas
serán por ti.
Eso y mucho más te entrego,
adjuntado a ella,
te regalo el resto de mi cuerpo
mi amor y todas mis palabras.
Tenlo todo que,
sin saberlo
siempre fue para ti.
Sin saberlo,
llevo toda mi vida esperando a conocerte.
