Quisiera que hubiera alguna manera de encender la creatividad cuando sea que a uno le plazca. Como un gran grifo que uno pueda abrir en momentos de ausencia de musa, del que fluyan las ideas requeridas para sentarse a manchar el papel con tinta. Si algo así existiera, de mi bolígrafo surgieran palabras sin fin, oraciones tras oraciones, párrafos incesantes; pero el tipo de cosa que hace que la gente llore mientras lo leen, alimento lírico e intelectual para quien lo consuma, entretenimiento e inspiración para quien las necesite. Quisiera que fuera así de fácil para nunca sentir que estoy atascado y que no me salen las líneas, para siempre poder anotar sin tener que tomar pausas y tener la habilidad de llenar papeles con prosa hasta que me duela la mano, o hasta que se me agote la tinta.
Pero ese no es el caso, algo así no existe, aunque lo seguiré buscando. Mientras tanto, estaré intentando escribir lo que pueda con lo que tengo.
